Para comenzar este ensayo efectivo en el ámbito profesional desarrollaremos el tema de Anatomía del Proceso Creativo, para esto debemos conocer primero el concepto que tiene la creatividad, muchos sabemos que la creatividad, todavía, es un tema muy vago y confuso, que parece abarcar una enorme cantidad de actividades y personas. Ser creativo significa, literalmente, hacer algo que antes no existía y creatividad es la facultad para crear. Ahora bien, crear algo que no existe no es suficiente. Luego le asignamos cierto valor al resultado, de modo que lo nuevo debe tener valor (ser útil y factor diferencial en mi quehacer). En ese punto es donde podemos empezar a hablar de creatividad. Sabemos ahora que un producto creativo no debe ser ni obvio ni fácil, sino que debe tener algún rasgo singular o raro. Ahora cuando introducimos conceptos como “inesperado” o “cambio” empezamos a tener una visión diferente de la creatividad.
La palabra “creatividad” abarca una amplia gama de destrezas y competencias diferentes. Particularmente creo que lo que mata a la creatividad, son las creencias de las personas, los juicios que existen sobre ella. Pues la gran mayoría cree, en la actualidad, que la creatividad es una iluminación que llega así por que si – Que se nace creativo – O peor aun, que la creatividad es solo para los artistas o publicistas. Estas creencias son las que hacen que la gente no se ocupe de la creatividad o la postergue. Pero hay una razón de peso a favor de la creatividad, nadie niega su existencia ni su importancia. Todo el mundo sabe que los creativos son los que cambian la humanidad. A partir de allí, solo se necesita tiempo, esfuerzo y atención, pues la voluntad de aplicar la creatividad, ya existe. De allí es donde podemos deducir esta breve, digámosle, definición para la creatividad: “La creatividad es la inteligencia de los sentidos”. Los comienzos de la investigación sobre la creatividad se remontan a la Psicología del pensamiento. Graham Wallas (1926) habla de pensamiento creativo, que es común al artista, al científico se propone la tarea de descubrir nuevos hechos y principios, en tanto que el artista se propone como meta la interpretación de cosas, relaciones o valores imaginarios. Ahora hablemos del proceso creativo, este punto es el principal en el ensayo que comparto con ustedes; todo proceso creativo es análogo al proceso de solución de un problema; se trabaja con la información que se tiene a mano, se ponen en juego las experiencias anteriores, se las combina y traslada a las nuevas estructuras (patterns), que en su nueva configuración resuelven un problema, el cual satisface alguna Necesidad del individuo (Arnold 1964). La investigación cognoscitiva involucra necesariamente varias disciplinas, entre ellas la informática, la lingüística, la psicología, la neurociencia y la filosofía. La búsqueda del "origen" del proceso creativo nos lleva a representar lo que supone el proceso. Sin el ánimo de ofrecer una visión organicista y simplista de éste, describiremos algunos avances y descubrimientos que nos permitirán Comprender mejor este fenómeno que continúa siendo un misterio. El proceso es demasiado complejo para ser abordado de esta manera pero continuando con la metáfora del síndrome quizás la creatividad deje de ser algo inalcanzable y elitesco. Con este ensayo quiero demostrar que todo humano tiene la capacidad de crear, y transformar de forma diferente el mundo, su mundo tanto así que que podría plasmar su creatividad en todo lo que elabore, esto ayudara de alguna forma a que cambie para bien o para mal, con este propósito paso a desarrollar mi tema.

Desarrollando el Síndrome del proceso creativo al cual denominaremos el síndrome de ver lo invisible y de realizar lo imposible. Para la definición de este síndrome se supone que nos vamos a referir a una patología. Pero con fines didácticos y para ejercitar nuestra capacidad de analogía e imaginación, lo utilizaremos para analizar el proceso creativo. Por esta vez veamos hasta qué punto podemos llegar al hablar de un síndrome que no sea una enfermedad. Este síndrome también es conocido como genialidad, talento o creatividad. El talento es capaz de crear algo nuevo, se caracteriza por una imaginación creadora altamente desarrollada, y se puede manifestar en cualquier esfera de actividad. La genialidad en cambio, es producto de una personalidad excepcional por sus dones. La creación de un hombre genial tiene una importancia histórica e inevitablemente positiva para la sociedad (Platonov, 1985).
La creatividad (pensamiento creativo), aún no tiene consenso para su definición, y una fuente de confusión es que el término designa a una gran cantidad de cosas. Se llama creativo al trabajo que realiza alguien saliéndose de los moldes establecidos, es decir no reproduciendo exactamente lo que se le ha enseñado. El trabajo del artista es creativo en este sentido, y también lo es el científico que descubre un nuevo fenómeno o un nuevo producto (Delval, 1985, Ford y Harris, 1992).
Hay un consenso en la mayor parte de los autores, al señalar que la creatividad es modificable y puede ser aprendida. A consecuencia de esto, en los últimos 50 años diversas teorías tratan de explicar el proceso creativo y diseñar nuevas metodologías para incrementar la creatividad (Ford y Harris, 1992). La creencia de que la creatividad es privilegio exclusivo de individuos geniales, y que éstos la ejercen sin necesidad de aprendizaje alguno, sería descartado, y actualmente se intenta enseñar a ser más creativo. Si bien es cierto que una persona nace con una cuota diferente de creatividad genética, ninguna es cercana a cero. De Bono afirma que sólo pocas personas tienen una aptitud natural para la creatividad, pero todas pueden desarrollar una cierta habilidad si se lo proponen deliberadamente; por lo tanto es una actitud y un hábito mental (Guerrero, 1989). Para elevar el nivel creativo se necesita pensar en su propio pensamiento e invocar conscientemente el uso de técnicas que guían el pensamiento y la conducta, para crear asociaciones creativas (Pesut, 1990).Este síndrome de ver lo invisible es impulsado por una fuerza, una motivación por un ideal, por un ansia de conocer y de transformar su mundo; se caracteriza por ser un proceso creativo donde la imaginación creadora permite ver más allá del tiempo y del espacio, basada en una flexibilidad de pensamiento y en una gran capacidad de analogía que integra tanto la información externa como la elaborada por el mismo individuo y que culmina en un acto intuitivo o iluminativo, en el iEUREKA!, ¡el AJA!, ¡el Serendipity!.
El síndrome de hacer lo imposible se caracteriza por ser la consecuencia de ver lo invisible; es el momento en que se materializa la imaginación y se ejecuta la idea; es el instante de la comprobación de las hipótesis, y en que se muestra al mundo el nuevo descubrimiento, la innovación, la nueva concepción, o la nueva teoría. El que se encuentra afectado por este síndrome, realiza lo que para muchos era imposible, como consecuencia de una gran perseverancia y capacidad de superar la frustración. Edison atribuía su éxito principalmente a esta parte del síndrome, y decía que sus inventos fueron producto de un 99% de respiración y 1% de inspiración. Un punto a trabajar es la diferencia entre un normal y un creativo; los "normales" viven un determinado proceso sincrónico y por lo tanto son los menos indicados para darse cuenta de las dimensiones anacrónicas de la estructura que los envuelve, o sea son individuos que viven una determinada situación concreta y no tienen la suficiente imaginación creadora corno para prever o detectar los cambios que esa misma estructura requiere (Thompson, 1991; Ingenieros, 1986). El normal carece de características personales que le permiten distinguirse en su sociedad. La sociedad ofrece a todos un mismo fardo de rutinas, prejuicios y domesticidades. Son indiferentes porque viven sin que se advierta su existencia; por tanto son incapaces de concebir una perfección y de formarse un ideal. La sociedad piensa y quiere por ellos. La falta de personalidad los hace incapaces de iniciativa y de resistencia. Todos creen tener una personalidad; pero nadie advierte que la sociedad los ha sometido a esa operación aritmética que consiste en reducir muchas cantidades a un denominador común: "la normalidad" (Ingenieros, 1986). Como consecuencia de lo anterior, este individuo es producto de la costumbre; la imitación es el medio de adaptación de que dispone; conservadora, ella actúa creando hábitos que lo condicionan a no utilizar su imaginación e ingenio, y lo hace perezoso en sus concepciones intelectuales por lo que fácilmente se deja engañar por las apariencias. El horror de lo desconocido lo ata a mil prejuicios, tornándolo timorato e indeciso: nada aguijonea su curiosidad; carece de iniciativa y mira siempre al pasado; por consiguiente sus admiraciones son prudentes y sus entusiasmos son oficiales (MacLuhan, 1971; Ingenieros, 1986).
El hombre creativo es todo lo contrario: piensa que su vida no es digna de ser vivida sino cuando la ennoblece algún ideal; sus más altos placeres son inherentes a la búsqueda de la perfección y su logro, y su medida social está en la duración de sus obras. La creación lo caracteriza, y ésta es la que da lugar a las variaciones individuales; es evolutiva y se desarrolla mediante la imaginación. La adaptación del hombre creativo depende del equilibrio entre lo que imita y lo que inventa. A fin de acumular cualidades descollantes se requieren formas inusualmente eficaces de aprender. No es suficiente aprender mucho; también es preciso manejar lo que se aprende (Minski, 1986). Bueno después de extender el tema nos preguntamos ¿Cuál es la causa de que un hombre sienta la necesidad de ver lo invisible y de hacer lo imposible? Parece que la causa de este síndrome se encuentra en la fuerza motivacional por alcanzar un ideal, en el argumento de vida que los hace diferentes. "Una de las más fuertes motivaciones de los verdaderos hombres de ciencia -decía Einstein- para entregarse a la ciencia es el ansia de huir de la vida de cada día, con su dolorosa crudeza y su horrible monotonía, es el deseo de escapar de las cadenas con que nos atan nuestros deseos siempre cambiantes. Una naturaleza de fino temple anhela huir de la vida personal para refugiarse en el mundo de la percepción objetiva y el pensamiento. Este deseo debe ser comparado con el ansia que experimenta el hombre de la ciudad por escapar de un entorno ruidoso y estrecho y dirigirse hacia el silencio de las altas montañas, donde los ojos pueden vagar en el aire tranquilo y puro y apreciar el paisaje sereno, que parece hecho de eternidad. Junto a esta motivación negativa surge otra positiva. El hombre intenta crear para sí mismo, del modo que más le convenga, una imagen del mundo simplificada e inteligible; después, y hasta cierto punto, intenta que su cosmos reemplace al mundo de la experiencia, porque cree que así se hará dueño de éste" (Einstein, 1986). Tenemos elaborado en el ensayo muchas frases o descubrimientos científicos, desde este plano podremos plantear La Anatomía y de paso la Fisiología del tan hablado Proceso Creativo. La investigación cognoscitiva involucra necesariamente varias disciplinas, entre ellas la informática, la lingüística, la psicología, la neurociencia y la filosofía. La búsqueda del "origen" del proceso creativo nos lleva a representar lo que supone el proceso. Sin el ánimo de ofrecer una visión organicista y simplista de éste, describiremos algunos avances y descubrimientos que nos permitirán Comprender mejor este fenómeno que continúa siendo un misterio. El proceso es demasiado complejo para ser abordado de esta manera pero continuando con la metáfora del síndrome quizás la creatividad deje de ser algo inalcanzable y elitesco. En cuanto a las áreas del cerebro que son importantes para el proceso creativo, se describe en primer lugar al hemisferio derecho, que durante mucho tiempo era conocido como el cerebro mudo, porque al estimularlo con electrodos no respondía como lo hacía el izquierdo.
Desde hace 60 años se está conociendo su importancia, y se ha encontrado que interviene en la memorización de nociones familiares, sean recorridos topográficos, rostros u objetos muy usuales La función más importante es la percepción espacial, y la memoria espacial, que es la capacidad de captar relaciones entre los elementos en un espacio bi o tridimensional, con el fin de componer una imagen mental global (Zaidel, 1984; Luria, 1988). Esto ha sido conceptualizado por la teoría de la Gestalt, y se refiere a la organización mental de los elementos en un todo complejo (Zaidel, 1984; Rock 1990). El hemisferio izquierdo está más inclinado a la utilización del pensamiento abstracto, secuencial, analítico, lógico, y estructurado. En cambio el derecho está involucrado con el pensamiento imaginativo, intuitivo, creativo, -espontáneo y espacial (Zaidel, 1984; Harpaz 1990, Harrmann, 1991).
La actividad cerebral izquierda es la que predomina en nuestra sociedad moderna, y muchos autores opinan que esta actividad ata la creatividad, impidiendo que el subconsciente sea utilizado (Kubie, 1970). Es cierto que la potencia intelectual aumenta con el hábito del razonamiento exacto, el estudio de la lógica, el uso del lenguaje matemático, la disciplina mental y la observación completa y profunda de las cosas, pero eso corresponde a una parte de nuestra capacidad mental. La inteligencia es inútil a quien no posee nada más que ella. "El intelectual puro es un ser humano incompleto porque es incapaz de penetrar en el mundo que comprende. La capacidad de percibir las relaciones entre los fenómenos permanece estéril de no ir asociada con otras actividades tales como el sentido moral, la afectividad, la fuerza de voluntad, el juicio, la imaginación y alguna fuerza orgánica" (Carrel, 1955). Los hemisferios no trabajan de manera aislada, sino que ambos se apoyan mutuamente. Se trata de dos cualificados especialistas que se convierten en una actividad genial (Wonder y Blake, 1992; Herrmann, 1991). Y esto puede ser verificado en magnetoencefalogramas y recientemente en tomografías cerebrales de campos magnético (Llinás, 1992).
Para finalizar con el ensayo digamos que el "virus" de la creatividad y la innovación parece que está latente en nuestro ser, lo que nos convierte en portadores normales. Cuando la necesidad supere nuestros mecanismos de adaptación de conformismo y de consumo, o cuando eliminemos la válvula que impide que nuestra energía individual creativa se dirija a comprender nuestro medio y contribuya al desarrollo social, el "virus" se activará y nos conducirá a formar parte de la historia de los que ven lo invisible y de los que hacen lo imposible. Ese proceso de transmisión tiene base en lo expresado por Richard Dawkins en El Gen Egoísta "la transmisión cultural es similar a la transmisión genética, que puede dar origen a una evolución; ésta es más rápida que la evolución del gen, y lo hace utilizando nuevas unidades replicadoras a las que él llama "meme”. Al igual que los genes se propagan en un acervo génico, de un cuerpo a otro, mediante los espermatozoides o los óvulos, así los memes se propagan en el acervo de memes al saltar de un cerebro a otro, mediante un proceso que puede llamarse imitación. Si un científico escucha o lee una buena idea, la transmite a sus colegas y estudiantes, la menciona en sus artículos y ponencias. Si la idea se hace popular, puede decirse que se ha propagado, esparciéndose de cerebro en cerebro, haciendo réplicas de sí misma". La transmisión del meme de la creatividad podría ser un aporte significativo al desarrollo de América Latina, y con esa visión se ha creado la Escuela de Investigadores de la Fundación Invesciencias, que actualmente trabaja en algunas universidades de América. ¿Será una utopía? Este proyecto está inspirado en los jóvenes que por temor al fracaso o al "qué dirán", han preferido ocultar la sintomatología de este "síndrome", y han perdido la esperanza de que algún día sus sueños de utopía se hagan realidad. Es probable que ya estemos condicionados por lo "normal", y que la metáfora del síndrome" nos haya producido un rechazo prejuiciado al tema; pero los que llegaron a nuestras conclusiones pueden sentir un alivio de que por lo menos no se dejaron gobernar por su pensamiento condicionado, sino que dieron libertad a su curiosidad. Si es así, se cumplió con el principal objetivo del artículo que fue la motivación por la investigación creativa. Y si esto no se dio, estaríamos formando parte de la frustración de todo proceso creativo.
OBRAS CITADAS
Amau, J.: Motivación y conducta, 1a. ed., Barcelona, Ed. Fontanella, 1974
Berlyne, D.: Estructura y Función del Pensamiento. 1a. ed., México, Ed. Trillas, 1972
Beveridge, W. J.: El Arte de la Investigación Científica. Trad. Oswaldo Castillo. 3a., Caracas, Venezuela, Ed. UCV. 1982
Dawkins, R.: El gen egoísta, España. Ed. Salvat, 1985
Ferriz, D.: Por el Sendero del Saber. 2a. Ed., Bogotá, Colombia. 1984
Ford, D. and Harris, J.: The elusive definition of creativity. The Journal of Creative Behavior, 1992
Grosman, G.: Permiso, Yo soy Creatividad., Argentina. Ed. Machi, 1988
Landau, Erika,”El vivir creativo” Barcelona, Editorial Herder
JP Guilford - Beaudot, A. La Creatividad. NARCEA Madrid, 1980
http://www.monografias.com/trabajos27/creatividad-tecnicas/creatividad-tecnicas.shtml, 29 de junio del 2008
http://es.wikipedia.org/wiki/Creatividad, 03 de julio del 2008
http://segmento.itam.mx/Administrador/Uploader/material/El%20Proceso%20Creativo.PDF, 06 de julio del 2008
http://html.rincondelvago.com/creatividad_1.html, 09 de julio del 2008-07-11
http://apolo.uji.es/asignaturas/documentos/tema_1_sin_fotos_.ppt#359,5,a.- Problemas para definir concepto creatividad, 10 de julio del 2008
video del tema: http://es.youtube.com/watch?v=7SWipLBZsr4&feature=related